Seattle, Washington,
17
Abril
2017
|
10:25
America/Chicago

Juzgado por sus compañeros

Testificar en un juicio para cambiar el comportamiento del conductor adolescente

Sarah, de dieciséis años de edad, recibió su primera boleta de infracción por exceso de velocidad. Como resultado, ella tuvo que comparecer ante el tribunal. Por suerte, en Seattle, los adolescentes como Sarah tienen una oportunidad única para aprender de este tipo de experiencia. Ser juzgado por un jurado de sus compañeros.

Los conductores adolescentes aún están aprendiendo y a menudo cometen errores en el camino. Estos errores pueden resultar en violaciones de tráfico o peor, en muertes.

A cualquier edad, cuando un oficial te para puede ser una experiencia espantosa. Pero, aún más espantoso para un adolescente, es navegar por el sistema legal.

El Tribunal Juvenil de Tráfico de Seattle (SYTC, por sus siglas en inglés) proporciona una alternativa para los adolescentes. Ellos pueden comparecer ante un grupo de sus compañeros, quienes sirven como jueces, fiscales, abogados, personal del tribunal y jurados. El tribunal se reúne una vez al mes y generalmente escucha aproximadamente ocho casos.

Estudios nacionales muestran que los adolescentes condenados en tribunales juveniles tienen menos de la mitad de probabilidad de cometer el mismo error de conducción en el futuro. Hay 1,600 tribunales juveniles en los Estados Unidos y aproximadamente 20 en el estado de Washington.

SYTC, patrocinado en parte por State Farm, se basa en el concepto de restaurar la justicia. Como parte de su sentencia del tribunal juvenil, los adolescentes acusados tendrán que:

  • completar horas de servicio comunitario,

  • entrevistar a un oficial de la policía,

  • escribir un ensayo o

  • escribir una carta de disculpa a los otros conductores involucrados en un accidente menor.

Todos los conductores adolescentes que toman parte en este programa deben actuar como jurado al menos una vez.

"Hay tantos beneficios de los tribunales juveniles - el público está más seguro por estar más consciente de los peligros por los comportamientos de no poner atención o por problemas de manejo", compartió Margaret Fisher, una de las fundadoras del SYTC de la Facultad de Derecho de la Universidad de Seattle. "Ellos tiene la oportunidad de contribuir a la comunidad por el daño que causaron. Ellos mismos se convierten en mejores conductores según aprenden de los errores que cometieron sus compañeros".

¿Y qué de Sarah, la conductora que excedió el límite de velocidad?

En febrero del 2017, testificó en el juicio bajo juramento y compartió su historia. Ella fue sometida a un interrogatorio cruzado mientras el jurado compuesto por sus compañeros escuchaba atentamente. Ellos hicieron preguntas acerca de sus calificaciones, sus actividades después de la escuela y preguntas acerca del incidente de exceso de velocidad.

El fiscal llamó a un testigo pericial, la sargento Ashley Price. Ella habló acerca de este tipo de infracciones y las maneras de evitarlas. Price es una de las dos oficiales asignadas por el departamento de policía de Seattle para servir como testigos periciales del tribunal juvenil.

La sargento Price compartió una historia de un choque con muerte accidental que ella vio en donde la velocidad fue la culpable. El rol de los oficiales asignados es ofrecer un profundo impacto y las consecuencias de los comportamientos riesgosos de manejo. Price concluyó, "Durante su primer año en la carretera, los adolescentes están casi 10 veces más propensos a sufrir un accidente, así que tengan cuidado allá afuera".

Entonces el abogado defensor interrogó a Sarah, "¿Quién paga tu seguro? ¿Hubo consecuencias en casa?"

"Mis padres pagan mi factura mensual del seguro y el pago del carro", dijo Sarah. Después de una pausa breve ella continuó, "Mis padres gritaron un poco. Luego me dieron un castigo de un mes de lavar los platos de la cena y de no permitirme el uso de mi carro. No quiero recibir una boleta de infracción de nuevo".

En la declaración de clausura de Sarah, ella explicó que cree que aprendió del comportamiento de su padre. "Mi mamá siempre dice que mi papá tiene un pie de plomo y no necesita ir tan de prisa a todas partes", dijo la adolescente. "Le pedí a mi papá consejos de cómo puedo manejar más segura, para que ambos podamos ser mejores conductores".

Sabías que los adolescentes que dicen que sus padres establecen reglas y prestan atención a sus actividades de manera útil y comprensiva tienen la mitad de posibilidades de involucrarse en un choque

Llegó la hora para que el jurado delibere. Después de diez minutos, el jurado llegó a un consenso. La sentencia:

  • cuatro horas de servicio comunitario,

  • un ensayo de una página, a un espacio, acerca de los peligros de manejar a alta velocidad, y

  • participación en dos jurados futuros del tribunal juvenil.

"Los estudiantes obtienen una educación sin precedentes y la comprensión del sistema jurídico. Desarrollan pensamiento crítico, observación y destrezas de interrogatorio de una manera significativa", dice Terri Cooper, comisionada del Tribunal Municipal de Cheney". Estos son casos reales que afectan a personas reales de su propia edad. Más comunidades en Washington necesitan tribunales de tráfico de adolescentes” (Teen Traffic Court por sus siglas en inglés).

Sarah completó su sentencia y ahora tiene un historial de manejo limpio por su participación en el tribunal juvenil. ¡Los voluntarios de secundaria que escucharon su caso recibieron crédito de servicio comunitario para su graduación y son mejores conductores por su experiencia!