Lawrenceville, GA,
22
Septiembre
2016
|
16:02
America/Chicago

Los estudiantes latinos prosperan en HoPe

En el 2009, Angela Hurtado y David Araya, recién graduados de la universidad, conversaban acerca de su futuro. Querían marcar la diferencia en las vidas de jóvenes como ellos. Escribieron sus ideas a la ligera en una servilleta amarilla.

Querían ayudar a sus compañeros a que se graduaran de la secundaria y fueran a la universidad. Por experiencia, conocían los estereotipos y dificultades que enfrentan los estudiantes hispanos de secundaria y cómo superarlos. Conocían además los recursos que necesitaban para causar un impacto positivo en sus comunidades. HoPe, una empresa sin fines de lucro, surgió a raíz de las ideas escritas en la servilleta amarilla.

Hispanic Organization Promoting Education, HoPe, está marcando ahora la diferencia para los estudiantes hispanos de Georgia. En siete años, ha crecido hasta contar con más de 2,500 miembros en 33 escuelas secundarias en toda Atlanta. La tasa de graduación de los miembros de HoPe es del 100%.

“Nuestra misión es incrementar la tasa de graduación entre estudiantes hispanos de secundaria. Esto lo logramos a través del liderazgo, la educación y el servicio comunitario”, explica David. “HoPe transforma las comunidades —una escuela, una familia y un estudiante a la vez. Estamos demostrando el verdadero potencial de la juventud hispana en los Estados Unidos”.

Las sucursales de liderazgo de HoPe han revolucionado las actividades extracurriculares. Los participantes desarrollan destrezas de liderazgo mediante proyectos de servicio comunitario. El programa ofrece además recursos y oportunidades para ayudar con las becas y los formularios de solicitud universitarios.

La cultura de HoPe ha transformado lo que significa ser un estudiante hispano en Georgia. Se ha convertido en un elemento integral de la trayectoria de los estudiantes en secundaria.

David y Angela continúan siendo la fuerza impulsora de HoPe. Ellos empoderan a la siguiente generación de líderes estudiantiles con pasión y dedicación. Estos oficiales dirigen, motivan e inspiran a sus compañeros. Paul y Valeria son sólo dos ejemplos del impacto que ha tenido HoPe. He aquí sus historias:

 

Paul Serrato, es actualmente un estudiante del segundo año en Stanford University. Escucha al ex alumno de HoPe y egresado con las mejores calificaciones de Apalachee High School dar su poderoso discurso de despedida.

Valeria Rincon prestó servicios como oficial de HoPe en Peachtree Ridge High School. Ella se graduó recientemente entre los primeros de su clase y es ahora estudiante del primer año en Stanford University. Ella vio el desarrollo de HoPe y sus increíbles programas y eventos durante su trayectoria en secundaria.

Ahora, Valeria presta servicios como asesora de graduación en HoPe. Como mentora, ella guía a los oficiales estudiantiles a través de la exclusiva experiencia de ellos en HoPe. Aquí tenemos su historia de tal experiencia narrada en primera persona...

"Con la bolsa en la mano, los anteojos sobre la cabeza y muy sorprendida, me quedé mirando, con incredulidad, la decadente estructura que estaba frente a mí. “No puede ser”, pensé. Pero, en efecto, así era. El brillante cartel amarillo pegado al lado del porche decía en letras grandes, negras y gruesas “HYLS”. Ese era el centro de retiro para la Cumbre estatal de oficiales de HoPe del 2014. 

Durante los tres días siguientes, compartiría con otros sesenta y ocho estudiantes de secundaria en un lugar, anticuado, sin ventilación y sumamente congestionado. Estaba segura de que sería como cualquier otra cumbre a la que había asistido: larga, agotadora y, a fin de cuentas, sin sentido. Pero yo sabía, de alguna manera, que sobreviviría. Y así fue. 

En estas situaciones, los seres humanos siempre recurrimos al modo de supervivencia. Se concentran en grupos y evitan comunicarse con cualquier extraño. Así que el desayuno del primer día transcurrió según lo esperado. Se formaron grupos por escuelas y comenzaron a conversar amistosamente en ocasiones. Todos nos sentíamos mal, incómodos, desprotegidos. Así que permanecimos reservados y en silencio. 

Entonces comenzó. El ritmo de salsa fluía procedente de los cuatro rincones del salón. Desde el techo, cayó una lluvia de pelotas de playa y las luces de neón nos sumergieron en un arcoíris de colores mientras que David y Angela exclamaban a todo pulmón con sus micrófonos “¡HOLA, FAMILIA HoPe!” Un sin fin de oficiales irrumpió en aplausos y alegría. Por último, cuando se había despejado el aire y restaurado la calma, despuntó el alba de un nuevo inicio para los participantes del HYLS. Una nueva era de HoPe había comenzado. 

El propósito de HYLS era enseñarnos a nosotros, los oficiales, a “vivir, respirar y amar” a HoPe. Acogimos el credo de HoPe: incrementar la tasa de graduación entre estudiantes hispanos de secundaria a través del liderazgo, la educación y el servicio comunitario. ¿Así de sencillo, no? Lamentablemente, yo había entendido mal. No era así de sencillo. Para liberar el poder de HoPe tenías que comprender su propósito, no interpretar a sus participantes. Y su propósito es muy significativo. Se trata de cambiar vidas.

Pero ¿cómo cambias las vidas? ¿Cómo convences a alguien para que crea en HopE? Sencillo. Derrumbas las barreras. En HYLS, nos enseñaron a deshacernos de las nociones preconcebidas y a crear un ambiente de confianza y aceptación. A medida que se revelaban las inseguridades, las fortalezas y las aspiraciones, los extraños se convirtieron en amigos. Nos unía la corriente de nuestra cultura en común, la corriente de nuestros problemas en común y la corriente de nuestra meta en común. Así que juntos aprendimos a prosperar. Y juntos aprendimos a tener esperanza en HoPe.

Con la bolsa en la mano, los anteojos sobre la cabeza y muy sorprendida, me quedé mirando, con incredulidad, a la familia HoPe que estaba delante de mí. “No puede ser”, pensé. Pero, en efecto, así era. La HYLS estaba por llegar a su fin. Ahora me tocaba a mí propagar el mensaje: “HoPe. Respíralo Vívelo. Ámalo”.

 

 

HoPe demuestra el verdadero potencial de la juventud hispana en los Estados Unidos. El apoyo de las personas y de organizaciones como State Farm nos permite continuar creciendo y expandiéndonos. El movimiento HoPe está vivo y en pleno apogeo. Ellos te extienden una invitación para que te unas a ellos.