Las Vegas, Nevada ,
13
Febrero
2018
|
21:07
America/Chicago

¡Haz como digo, no como hago!

El programa de seguridad del conductor lleva a los adolescentes al borde

“¡Vamos, Vamos, Vamos!” “¡Endereza, endereza, endereza!” “¡Frena!" "Ahora, levanta tus pies del piso —y mira dónde quieres terminar”.

Estas instrucciones se dicen serenamente, pero confiadamente por instructores de manejo capacitados. Cada año miles de adolescentes escuchan sus palabras para aprender cómo afrontar los obstáculos al manejar, como derrapar sobre pavimento mojado, conducir en espacios pequeños o pasar por reductores de velocidad.

Todo es parte de una experiencia de aprendizaje práctico llamada  Driver’s Edge. Fundado en el 2002, el programa radicado en Las Vegas, Nevada, ha tocado la vida de más de 100,000 estudiantes. Muchos coinciden en que Driver's Edge los ayudó a prepararse para el camino por venir... literalmente.

Este programa gratuito es muy conocido en todo el estado y en las áreas circunvecinas por dos razones: la emoción detrás del volante y la celebridad detrás del programa de manejo.

Conoce a Jeff Payne:

Payne es el fundador y director general ejecutivo de Driver’s Edge. Con más de 20 años de experiencia en el mundo del automovilismo, aprendió rápidamente que se necesita estrategia y experiencia para dominar el camino. “Estas son destrezas que yo quería compartir con futuros conductores”, explicó. “Mi decisión de enseñar surgió de un número creciente de choques de conductores adolescentes y de demasiadas cruces blancas salpicando las carreteras de Nevada”.

“Driver's Edge fue una pasión que nació de la frustración. Me propuse demostrar que los chicos no son imprudentes, simplemente no saben lo que desconocen”, explicó Payne.

Desde el 2002, Payne y su grupo de Driver's Edge, muchos de los cuales son pilotos de carreras profesionales, instructores de desempeño de manejo y funcionarios del orden público —invierten varios fines de semana al año guiando estudiantes por situaciones de manejo de la vida real en circuitos locales.

Payne comienza cada sesión compartiendo la misión de Driver's Edge: Enseñar a los adolescentes y a sus padres las responsabilidades y los peligros potenciales de manejar automóviles.

“Yo hablo abierta y honestamente —y no endulzo las estadísticas”, explica. “El hecho es que demasiada gente joven muere en choques de carro cada año. Tenemos que mejorar. Y es por eso que estamos aquí”.

De regreso en la clase, al ambiente se aligera cuando Payne introduce su grupo de instructores. Sus nombres (Barker, Andretti, Germone y Luyendyk) crean alboroto entre aquellos familiarizados con NASCAR, Fórmula 1 e IndyCar mientras pasan al frente de la sala. “Cada piloto de carreras profesional que se involucra lo hace por la misma razón —salvar vidas”, dijo Payne.

La emoción de los estudiantes aumenta cuando los instructores hablan del siguiente paso: ponerse detrás del volante. Esta experiencia se lleva a cabo en el circuito —reproduciendo situaciones de la vida real que incluyen cambio de carril, control del freno de pánico, control al derrapar y ejercicios para frenar con el Sistema de Frenos Antibloqueo (ABS, por sus siglas en inglés).

Mientras los estudiantes toman turnos en el asiento del conductor, se pueden escuchar las llantas chirriar sobre la pista cuando otro grupo de adolescentes zigzaguea entre los conos anaranjados. Los padres observan desde la barrera, algunos con sus manos de asombro sobre sus bocas, algunos bromeando nerviosamente, “¡Nunca hicimos nada parecido a eso cuando estábamos aprendiendo a manejar!”

Alejandro Ponce asistió a la sesión con su madre Donna. “Allá donde vivo, durante mis clases de Driver’s Ed, no sentía que pasaba suficiente tiempo detrás del volante con mi instructor”, dijo. “Es por eso que aprecio tanto este programa”.Student Alejandro Ponce, and his mother Donna, attended the Driver’s Edge training. “Parents can’t teach this kind of defensive driving,” said Donna. “It’s invaluable and it’s free.”

La madre de Alejandro dice que sus dos hijas mayores también asistieron a Driver's Edge. “Sé que algunos estudiantes están aquí porque han tenido una infracción o han estado involucrados en un choque. Yo inscribiría a cada joven en este programa sin importar las circunstancias”, manifestó Ponce. “Los padres no pueden enseñar este tipo de manejo defensivo. Es invaluable y es gratuito”.

Peyton Jacoby de 16 años de edad es una graduada del programa de Driver's Edge. Ella se hace eco con el pensamiento de sus compañeros. “Esto me ayudó a convertirme en una conductora más segura. Tiempo después obtuve mi licencia, estaba manejando sobre la carretera mientras llovía. Estaba resbalosa y me derrapé —pero pude controlarlo. Ese día, pensé en lo que aprendí en Driver's Edge. Sé que hizo la diferencia”, dijo Jacoby. Su padre Dave, cree que el programa debería ser un requisito en Nevada. “Mi hija mayor asistió al programa hace años y ahora Peyton. Los padres y los cursos de educación para conductores en línea están limitados en la enseñanza, pero Driver's Edge lleva a los jóvenes más allá de lo que podemos enseñar detrás de un volante”.

Como para el fundador del programa, Payne, menciona que este tipo de aprendizaje permite que los estudiantes experimenten una situación de la vida real en un ambiente seguro. “Las decisiones detrás del volante deberían resultar en buenos desenlaces versus malos. Nosotros podemos ayudar a reforzar”.

Payne atribuye el éxito del programa al grupo de Driver's Edge y su compromiso por salvar vidas. “Nos llena de emoción recibir cada año cientos de mensajes de padres y estudiantes dándonos las gracias por sus experiencias en Driver's Edge. También nos encanta escuchar historias como la de Peyton. Cada mensaje que recibo es como si fuera el primero”.

Aunque la mecánica de carros continua evolucionando y cambiando, el enfoque, la misión y los objetivos de Driver's Edge siguen siendo los mismos. “Nosotros no estaríamos donde estamos hoy en día si no nos conectáramos con estos estudiantes”, dijo Payne. “Los tratamos como personas, no como chicos y mantenemos su atención hablándoles directa y honestamente. Todos los conductores jóvenes necesitan este tipo de educación —es crear adultos inteligentes, seguros— y salvar vidas”.

State Farm es un orgulloso patrocinador del programa Driver's Edge y su compromiso para manejar con seguridad. Para conocer más acerca del programa o de maneras en las que te puedes involucrar, haz clic aquí.

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