Corporal Jared Shoemaker

Tulsa, OK,
08
Noviembre
2016
|
07:00
America/Chicago

La bebé en la noche: Una misión por Mariam

El raro encuentro de un marine deja un legado perdurable

Una cálida noche, en una ciudad iraquí, se escucha el llanto de un bebé Es la voz de Mariam, una pequeña de dos meses de edad con una enfermedad potencialmente fatal. La infección empeora. Se necesita ayuda. Pero se está acabando el tiempo.

La vida para la pequeña Mariam está a punto de cambiar totalmente.

El muchachito de la capa:

Left image: Jared dressed as a superhero, pictured with his brother Ben. Right image: Jared as a child.

De niño, a Jared Shoemaker de Tulsa, Oklahoma lo conocían por su inclinación a ayudar a los demás. Conocido como el "protector", no era raro ver al muchacho de ojos marrones vestido de superhéroe descendiendo para salvar el día.

“Jared era fuerte, siempre dispuesto a echar una mano”, sonrió su madre Linda. “De hecho, cuando se enteró de que un 'bully' le había quitado el dinero del almuerzo a su hermano menor, Jared optó por confrontar al culpable cara a cara".

Jared sólo tuvo que darle una intensa mirada, frente a frente, al "bully"...

El dinero del almuerzo nunca más fue a parar al bolsillo equivocado.

Una decisión de servir.

“Al crecer, servir y proteger a los demás continuó siendo una prioridad importante para Jared”, dijo su padre Ken. Ken, un agente de State Farm con tendencia a ayudar a los demás, pensó que su hijo probablemente seguiría sus pasos.

“Yo quería que se metiera en los negocios, pero Jared siempre quiso ser un marine”, sonrió Ken.

Jared Shoemaker in Blue Dress uniform

Jared se unió al U.S. Marine Corps en el 2002 y en el 2006 partió en su primer viaje a Fallujah, Iraq.

“Nuestras llamadas telefónicas eran escasas y cuando hablábamos Jared nos decía que estaba bien y que todo transcurría con normalidad”, explicó Ken. “A decir verdad, él lo hacía ver como que era un viaje sin incidentes”.

Hasta sus cartas eran simples. Pero entre estas líneas escritas en tinta... se desarrollaba una historia diferente.

Conociendo a Mariam:

Mientras prestaban servicio en Iraq, Jared y sus compañeros militares se encontraron con una mujer desesperada que apretaba contra su pecho a un bebé. Era obvio que la criatura necesitaba ayuda.

Jared se enteró que la bebé, llamada Mariam, padecía de una rara condición médica, por la cual la vejiga crecía fuera de su cuerpo. No sobreviviría sin atención médica, pero la decisión de ayudarla era peligrosa. Con la gran tensión que había en Iraq, Jared y su pelotón se encontraban con frecuencia bajo fuego enemigo. Así que hicieron un plan para proteger a Mariam, su familia y a sí mismos.

Corporal Jared Shoemaker Esperanza en la noche:

Al ponerse el sol, cuando las calles estaban vacías, Jared y sus compañeros marines visitaban secretamente la casa de la bebé. Pero las tropas sabían que estos viajas de noche eran sólo un arreglo temporal. Mariam necesitaba más atención.

Mediante una serie de esfuerzos cuidadosamente coordinados - se hicieron planes para trasladar a la bebé por avión a los Estados Unidos a fin de que la operaran en el Massachusetts General Hospital de Boston.

Un precioso sacrificio: 

Ese otoño, salvaron la vida de Mariam. Pero Jared Shoemaker nunca se enteró. Tampoco se enteraron sus compañeros marines.

Aproximadamente un mes antes de la operación de Mariam, los hombres estaban patrullando el área como era habitual cuando entraron en contacto con un Dispositivo Explosivo Improvisado (IED, por sus siglas en inglés). La bomba estalló causando una explosión tan fuerte que todo cambió en un instante.

El septiembre 4, 2006, Jared Shoemaker perdió la vida.

Tenía 29 años de edad. Los otros dos marines fallecieron ese día. Sólo uno de ellos sobrevivió. 

La historia del protector: RevelaciónJared in Iraq.

Ken y Linda nunca supieron que su hijo había estado trabajando en secreto para salvar la vida de Mariam, hasta que uno de los oficiales al mando de Jared los visitó en su domicilio.

“Después de la muerte de Jared, nos contó lo que realmente había estado sucediendo”, explicó Linda. “Significaba tanto escuchar esto… Fue un gran consuelo para mí”.

“Muestra que nuestras tropas están allí para promover la paz”, agregó su esposo Ken. “Realmente ves lo mejor de lo mejor en estos jóvenes. Se ofrecen como voluntarios en servicio y sacrificio. Les debemos mucho”.Jared's parents, Linda and Ken Shoemaker Fotografía: Stephen Pingry/Tulsa World

Hasta la fecha, los Shoemakers no han conocido a Mariam. Unas semanas después de la operación, ella y su familia regresaron a Iraq. Y aun así, Mariam continúa teniendo un lugar especial en los corazones de los Shoemakers.

Recientemente, los Shoemakers asistieron a una reunión con aproximadamente 300 marines, muchos de los cuales prestaron servicio con Jared. Ahí, se enteraron de que uno de los marines estaba por regresar al Medio Oriente.

“Él tiene planes de averiguar discretamente si es posible localizar a Mariam”, sonrió Ken.

Los Shoemakers continúan orando por la niña que no han conocido jamás. Oran por su seguridad, por su salud y felicidad.

Y un día esperan encontrarse con ella. “Nos encantaría poder conocerla” dijo Ken.

Un legado perdurable:

En su breve vida, el muchachito de la capa, el "protector" al que le encantaban los superhéroes... creció para salvar más que un día. Jared Shoemaker ayudó a salvar vidas.

Linda and Ken Shoemaker hold a photo of their late son, Corporal Jared Shoemaker. Fotografía: Stephen Pingry/Tulsa World

“Estos hombres y mujeres tienen un llamado especial para cumplir con su obligación y debería rendírseles homenaje”, dijo Ken. “Jared estaba ahí para ayudar y para proteger a los ciudadanos de Iraq”.

Y a través de sus abnegadas acciones de valentía y bondad, el legado de Jared continuará viviendo en los corazones de los que lo conocieron...

Este protector se convirtió en héroe.

Cpl Jared Shoemaker pictured in front of the American flag.