San Diego, CA,
18
Junio
2018
|
18:40
America/Chicago

Latinas que son líderes

El programa de tutoría inspira a mujeres jóvenes.

Los padres de Karina Kangas no fueron a la universidad. Tampoco sus abuelos.

Siempre le había ido bien en la escuela, por lo que su rendimiento académico no sería lo que le impediría ser una estudiante universitaria de primera generación. Por el contrario, los obstáculos de Karina serían encontrar ayuda para financiar su educación, ser colocada en la mejor escuela posible mientras equilibrar el hecho de ser una esposa y madre joven.

Luego vino lo que Karina describe como un "correo electrónico aleatorio", un día mientras estudiaba en San Diego State University. Fue un mensaje informativo de MANA de San Diego, un programa de liderazgo de latinas en la ciudad natal de Karina. MANA otorga de $40,000 a $50,000 anualmente como apoyo financiero a estudiantes que buscan un título de asociado a través de candidatos a doctorado.

"Decidí solicitar", dice Karina. "Al principio presenté mi solicitud con la esperanza de obtener ayuda financiera para la universidad. Fue la única solicitud de beca que presenté que requería una entrevista en persona. Y desde esa primera entrevista, sentí una conexión inmediata con MANA de San Diego”.

El vínculo formado en esa entrevista siguió creciendo. Karina comenzó a asistir a eventos patrocinados por la organización, a ofrecer voluntariado y a contactar con otros profesionales y compañías que respaldan a MANA de San Diego.

Karina, de 28 años, fue una de las primeras mujeres en pasar por el programa de liderazgo para el éxito de Latinas de MANA de San Diego, del cual State Farm® es patrocinador. Karina se graduó de la escuela a 2,300 millas de distancia en la University of Michigan, donde obtuvo una maestría en química.

Cuando regresó a su hogar en San Diego, Karina fue contratada como científica en General Atomics. Es la única latina en su grupo. Karina le da crédito a MANA por haberle dado la confianza para seguir la universidad y, más singularmente, una carrera en la que prevalecen los hombres.

Rosa María Hernández es directora de desarrollo y servicios para miembros de MANA. Ella vino a trabajar para la organización después de 10 años en la academia y después de pasar por el programa de voluntariado de MANA.

"Ha sido grandioso ver cómo se ha desarrollado y cómo ha impactado a tantas personas de forma tan positiva como a Karina", dice Rosa. "Les da las herramientas, la defensa y la fuerza para que se levanten y la fuerza para arriesgarse."

El éxito rápido de Karina en la compañía y las habilidades de liderazgo que perfeccionó a través de MANA, la llevaron a una promoción de dos niveles. Todavía llama a su mentor una vez por semana.

"Estaba rodeada de mujeres mentoras fuertes y exitosas a través de MANA", dice Karina. "Fue un verdadero entrenamiento de liderazgo y sabía que si podían tener éxito, yo, también podría."

Y, por supuesto, la familia de Karina se enorgullece de sus logros.

"Están orgullosos y me ven como un éxito", expresa Karina. "Y hay mucho más que quiero hacer para seguir teniendo éxito. Es por eso que mis conexiones con MANA siguen siendo tan importantes; siguen apuntando hacia mis objetivos y donde quiero estar."

Rosa comenta, "Yo describo a MANA como una organización que crea un cambio cíclico. Una vez que entrenas y animas a una persona en la familia, puedes cambiar a toda la familia. Karina es un gran ejemplo de eso."