Clarksburg, W. Va.,
27
Noviembre
2018
|
12:00
America/Chicago

Parte de la familia

La adopción es cuando se empiezan a superar las heridas

Hay casi 438,000 niños en el sistema de acogida temporal de los Estados Unidos.

Hace varias décadas, Stephanie Hayhurst-Hall era uno de ellos.

"Crecí sabiendo que era adoptada y siempre quise colaborar", afirma la agente de State Farm® Clarcksburg, W. Va.

Stephanie fue adoptada a través del Children's Home Society de West Virginia. Hace seis años ella y su esposo, Jason Hall, decidieron convertirse en padres adoptivos a través de la misma organización. La pareja y su hijo de 5 años, Carson, abrieron su hogar a dos niños.

"El proceso de adopción puede ser agotador desde el punto de vista emocional", sostiene Stephanie. "Lo digo porque yo fui adoptada. Tienes que aprender a vivir con eso toda tu vida. Y había momentos en que me hacía sentir mal".

Un niño de 7 meses pasó algo de tiempo con la familia antes de mudarse permanentemente con sus abuelos biológicos. Una niña de 18 meses encontró su hogar permanente.

"Todavía mantenemos la relación con el niño y sus abuelos. Su abuela nos manda fotografías para que podamos verlo crecer. Fue tan gratificante ayudarlo a reunirse con sus abuelos y continuar siendo parte de su vida", dice Stephanie.

Stephanie y Jason recibieron la llamada sobre su hija actual, Sophia, dos meses después de haber reunido a su primer niño de acogida con sus abuelos. Su hogar es un hogar de acogida temporal antes de la adopción, lo que significa que con cualquier niño que reciban existe la posibilidad de que terminen siendo adoptados.

"Cuando se te considera como hogar de acogida temporal, puedes recibir una llamada de repente y se te ofrece muy poca información sobre el niño. Haz lo que te dicte tu corazón y arriésgate", afirma. "El proceso legal para determinar si los derechos de los padres serán revocados para el proceso de adopción llevó casi dos años".

Stephanie fue honesta con su hijo sobre el proceso de adopción y ha sido honesta con su hija —que ya tiene 5 años— acerca de su propia experiencia.

"Mis padres siempre fueron honestos conmigo. Cuando tenía 5 años, empecé a hacer preguntas y ellos contestaron con honestidad. Mis hijos merecen la misma honestidad", dice.

"Tardé varios meses en obtener la certificación como madre adoptiva certificada y Carson estuvo con nosotros durante todo ese tiempo. Queríamos que entendiera que muchos niños no tienen padres, un techo, ropa o juguetes. Queríamos que empatizara con los niños que van a su escuela y que no tienen las cosas que él tiene", declara Stephanie.

"Con el tiempo me he dado cuenta de que la adopción fue un regalo y espero que mi hija se sienta así también".

La familia Hall se acaba de mudar a un hogar nuevo y ya se han asentado lo suficiente para empezar el proceso de acogida temporal para adoptar a otro niño.

"Nuestra situación actual nos permite la confianza de poder acoger a otro niño. Tenemos espacio en nuestro nuevo hogar y podremos ayudar a un niño que encaje bien con nuestra familia.

"La adopción es una cosa maravillosa, pero a menudo es resultado de una pérdida. Muchos niños sufren traumas y la adopción sirve para que las heridas empiecen a cicatrizar".